¿Aprender sobre educación vial? Por supuesto. ¿Hacerlo conduciendo tu propio kart? Muchísimo mejor.
En esta experiencia, el alumnado se convierte en peatón, conductor y ciudadano responsable… ¡todo en una misma mañana!
En una pista de educación vial diseñada como una mini ciudad con cruces, glorietas, pasos de peatones y señales, pondrán en práctica lo aprendido: mirar, respetar, anticiparse y convivir.
Después llega el momento estrella: los karts a pedales sin motor, donde cada participante controla su propio vehículo mientras entrena reflejos, coordinación y toma de decisiones de forma divertida.
La jornada se completa con un taller creativo con materiales reciclados, reforzando valores medioambientales y los conceptos clave de la educación vial.
Se podrá comer el almuerzo antes o después de la actividad.
Los alumnos interiorizarán normas de circulación y comportamientos seguros como peatones y conductores, desarrollando hábitos de convivencia útiles para su día a día. Además, con los karts a pedales trabajarán de forma práctica la coordinación, los reflejos y la toma de decisiones en un entorno seguro y divertido.


